Este pasado fin de semana tuvo lugar la última prueba de la temporada 2008 del Mundial de Superbikes, en el Autódromo Internacional do Algarve (Portugal), en la que el australiano Troy Bayliss se hizo con el Campeonato, imponiéndose en las dos carreras del fin de semana.
El circuito, nuevo en la temporada, presentó nuevos retos para los pilotos, que tuvieron que adaptarse rápidamente a los cambios climáticos, cambios de rasante y vías vírgenes.
Después de realizar la mayor parte de los entrenamientos en seco, los equipos tuvieron su primera decepción cuando se inició la lluvia, que empeoró al principio de la Superpole. Bayliss consiguió su sexta Superpole de la temporada, con un tiempo de 1´58,548 equipado con neumáticos de lluvia, mientras que la mayoría del resto de pilotos vieron alterada su conducción debido a las extremas condiciones de la pista.
Debido a una Superpole en mojado y la falta de pruebas en seco, los equipos tuvieron grandes dificultades para establecer los reglajes, así que la primera carrera tuvo un inicio tenso, a la espera de comprobar quién había acertado con sus elecciones. Bayliss, que había escogido los neumáticos medios-blandos, cambió la opción trasera por un neumático duro, justo antes del inicio de la carrera.
Gracias a esa elección, pronto se situaría al frente de la carrera, sin posibilidades para el resto de competidores. Por detrás, destacó el papel de los recién llegados Jonathan Rea, que había intercambiado su moto con su antecesor Sofuoglu, y los pilotos ingleses, Cal Crutchlow y Leon Haslam.
Carlos Checa consiguió una buena línea y pudo retar a Troy Corser durante la segunda mitad de la carrera, para alcanzar el segundo puesto del podium.
La segunda carrera fue la definitiva para Troy Bayliss, que se retiraba del Mundial de Superbikes después de esta prueba, tras haber logrado su objetivo: “Conseguir tres títulos mundiales con tres generaciones diferentes de Ducati.”. El australiano no podía haber pedido más, tras alcanzar dos victorias en un circuito nuevo, y ser recibido por 91.000 espectadores y un emocionado equipo. El resto de posiciones fueron disputadas por Michel Fabrizio de Ducati, que se situó en segundo lugar, y por el británico Haslam, de HM Plant Honda.
Pirelli cierra la temporada del Mundial de Superbikes con una valiosa información que puede aplicar en el desarrollo de nuevos productos: los neumáticos Diablo Superbike utilizados durante la temporada han demostrado su capacidad para adaptarse a cada circuito y a todas las condiciones climáticas, asfaltos y motos.