Enrique Peris cerró la prolífica carrera deportiva de Jorge Martínez "Aspar", vivió en primera persona la revolución de la tecnología que impera en la parrilla actual de MotoGP y ha trabajado con algunos de los mejores pilotos del panorama nacional -Toni Elías, Fonsi Nieto y Héctor Barberá-.
Actualmente y tras dieciséis años enrolado en el elenco mundialista, es jefe técnico de Héctor Faubel -Mapfre Aspar Team-, un piloto valenciano producto de la Cuna de Campeones Bancaja, con quien al año pasado alcanzó el Subcampeonato del Mundo de 125cc.
1. Empezaste en el 94 con Jorge en el Mundial, aunque antes habías hecho un año el Campeonato del Mundo con Juan Bautista Borja y previamente el Campeonato Europeo. ¿Cómo definirías aquellos años?
Fueron años de mucho aprendizaje, todo era nuevo para mí y tuve que ir paso a paso descubriendo los entresijos de esta profesión. Resultaba duro, porque antes no existía la figura del jefe técnico y tampoco recibíamos el consejo de las fábricas que se recibe en la actualidad, así que éramos autodidactas y tratábamos de evolucionar progresivamente. Al no haber telemetría, para entender el comportamiento de la moto se dependía mucho de la finura del piloto en la interpretación de cada ajuste, pero sobre todo, se dependía de la simbiosis entre mecánico y piloto para ponerla a punto. Antes era una labor muy intuitiva, los desarrollos de cambio se hacían con calculadora, hoy día la telemetría se ocupa de todo eso.
2. ¿Qué tiene este "mundo" para seguir cautivándote después de tanto tiempo?
Básicamente es lo que siempre he querido hacer.
Me considero afortunado por hacer lo que me gusta, para mí es como un sueño y disfruto cada momento que paso rodeado de motos. Siempre aspiro a mejorar el trabajo que realizo día tras otro. Es un mundo muy competitivo, donde constantemente tratas de evolucionar para llegar a una meta última, ganar. La culminación de este sueño supondría llegar a ser Campeón del Mundo algún día.
3. Dentro del box del equipo Aspar, eres el hombre de confianza de Jorge ¿cómo asumes esa responsabilidad?
Dentro del box cada uno tiene claras sus competencias. Jorge es el jefe y yo soy el jefe técnico. Él se interesa por cómo evoluciona todo, y estoy ahí para contestarle. Mientras trabajamos, él es quien tiene la última palabra y personalmente guardo un tremendo respeto por sus decisiones.